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Javier Trívez Bielsa

Portavoz de Economía y Cultura

     
Conoce mi declaración de bienes
Biografía

Soy Javier Trívez Bielsa, nací el 27 de abril de 1957 en Zaragoza, en el número 27 de la calle Pedro Cerbuna, la calle de la Universidad de Zaragoza. Todo un presentimiento respecto a lo que iban a ser dos de mis pasiones en esta vida: mi ciudad, en la que he vivido siempre, y su Universidad pública, a la que llevo vinculado desde 1974.

Mi infancia transcurrió entre juegos en la calle (todavía entonces los aledaños de la ciudad universitaria permitían el que los niños pudiéramos jugar, preferentemente al futbol, sin que los escasos vehículos que por allí transitaban apenas nos molestaran) y mi asistencia al colegio, primero el de La Salle de la Plaza San Francisco y desde los ocho años los Dominicos, en el que permanecí hasta finalizar los estudios de bachillerato y el COU. Años todavía difíciles, en pleno franquismo, donde en demasiadas ocasiones se consumaba una máxima terrorífica, la que denotaba que “la letra con sangre entra”. A pesar de ello guardo buenos recuerdos de un buen puñado de profesores y numerosos compañeros de clase. Aunque Dominicos era un colegio en el que básicamente se practicaba el Balonmano, mi afición siempre se dirigió hacia el fútbol, tanto en el terreno de la práctica (allí jugué en su equipo de juveniles) como en el ámbito de aficionado, siempre hincha del Real Zaragoza. Esta afición por el equipo de mi ciudad, enseguida, en mi juventud, se complementó con otras pasiones: la música (Bob Dylan, The Kinks y, sobre todo, The Beatles) y el cine.

Eran años de comienzo de nuestra actual democracia, en la que finalizaba la censura, posibilitándose a través de los numerosos cineclubs existentes en nuestra ciudad la posibilidad de ver auténticas obras maestras del cine, años y años prohibidas en nuestro país. Todas estas aficiones las compaginaba con mis deberes académicos.

Me matriculé en la recién creada Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, en la que me licencié como miembro de la primera promoción en 1979. En 1980, con tan solo 22 años, ya era profesor ayudante de la misma y en ella sigo en la actualidad, después de haber completado el Doctorado y las oposiciones, primero a Profesor Titular, y posteriormente a Catedrático. Sin entrar en detalles de currículum, he desempeñado mis labores docentes sobre Econometría y Métodos de predicción en Economía durante los últimos cuarenta años, junto con una amplia labor investigadora- materializada en la publicación de 10 libros, más de 50 artículos en revistas de la especialidad y otras tantas ponencias en los principales congresos nacionales e internacionales de Econometría, Ciencia Regional y Métodos de Predicción, así como la dirección de numerosos proyectos de investigación- también he desempeñado cargos académicos. He sido Vicedecano en la Facultad de Económicas en dos períodos distintos y desde 2008 hasta 2015 dirigí la gestión económica de la Universidad de Zaragoza (casi 300 millones de presupuesto anual) como Vicerrector de Economía.

Desde luego, mi dedicación a la Economía y a la vida universitaria, lejos de alejarme de la vida política y de la atención, en definitiva, a los asuntos de la vida pública, siempre se compaginó con un compromiso con los movimientos sociales y las ideas socialistas y de progreso. Aunque sin militancia política activa, siempre me he considerado “de izquierdas”, recelando de cuantos rehúsan a la adscripción ideológica (señal inequívoca de su posicionamiento en los postulados conservadores de la derecha).

He asistido a la transformación que ha tenido la sociedad española gracias a los gobiernos progresistas del PSOE. Me considero plenamente identificado por sus postulados: el progreso social, la tolerancia, la solidaridad, la consolidación del estado del bienestar, la lucha no solo por la libertad, sino también por la igualdad. Soy un apasionado, además, de mi ciudad. Creo que es un privilegio poder ser concejal de Zaragoza, la mejor ciudad del mundo. Aportar mi experiencia y mis conocimientos para conseguir que los zaragozanos estemos cada vez más orgullosos de nuestra ciudad, es para mí un privilegio. La única opción política con la que poder llevar a cabo este desempeño es el Partido Socialista.

Por ello, no dudé en aceptar formar parte de este estupendo equipo municipal. Mi inexperiencia política y de conocimiento del Ayuntamiento de Zaragoza, espero compensarlo con mis conocimientos y mi experiencia de gestión en asuntos económicos y, sobre todo, con dedicación, pasión y entrega.